PBI: En línea con lo anticipado

El INDEC publicó los nuevos datos de Cuentas Nacionales, revisando unas décimas hacia arriba la estimación del segundo trimestre (0,8% trimestral sin estacionalidad, 2,9% anual). En tanto, las cifras del tercer trimestre arrojaron una expansión de 0,9% respecto al período anterior (la quinta consecutiva) y llevaron la tasa de crecimiento interanual al 4,2%.

Estos resultados están por debajo de lo adelantado por el EMAE del propio INDEC, así como también de estimaciones propias. Nuestra proyección en tiempo real del PBI (Nowcast) había dado como resultado una suba trimestral de 1,6% (sin estacionalidad, con un desvío estándar de +/- 0,4%). Así todo, los pronósticos interanuales del Nowcast se muestran relativamente precisos para seguir en tiempo real la evolución del Producto.

Los factores que empujan el crecimiento continúan siendo los mismos. El componente de mejor comportamiento es la inversión privada, que creció 2,5% en el tercer trimestre (sin estacionalidad) y 14% en términos interanuales. Por su parte las importaciones avanzaron 4,6% en el trimestre y 19% en el último año.

En tanto, el consumo privado retrocedió con respecto al trimestre anterior (-2,2%) pero anotó una suba de 4,2% interanual gracias a la recuperación de los ingresos reales y el empleo a lo largo de este año. El gasto público se mostró menos dinámico (0,5% trimestral, 1,8% anual), en línea con el proceso de reducción del déficit fiscal. Y las exportaciones mostraron números relativamente positivos (2,4% trimestral, 2,1% anual), insinuando acaso una recuperación respecto a lo ocurrido a lo largo del año.

Los datos más recientes señalizan un cuarto trimestre favorable en materia de actividad. La proyección de nuestro Nowcast (con datos a noviembre) arroja una expansión de 1,7% trimestral (sin estacionalidad) y de 4,7% anual para el cuarto trimestre, lo cual implicaría que el PBI subiría 2,9% en todo 2017.

Si las cifras del INDEC terminan coincidiendo con las estimaciones privadas, la economía terminará el 2017 con una expansión similar a lo esperado por analistas en el último REM (2,9%). Sería menos de lo esperado por el gobierno (3%) pero tendría un “beneficio colateral”: el año que viene no habría que pagar el Cupón PBI dado que no se superaría el crecimiento que funciona como gatillo.

Consumo: Continúa la expansión

Los datos de octubre mostraron un consumo ambivalente. Datos oficiales reportaron una leve caída de las compras en supermercados (0,1% anual en términos reales) y una seba en las relevadas en los centros de compras (+5% anual).

Información privada reflejó ciertas diferencias. Por caso, el volumen de ventas en comercios minoristas relevados por CAME aumentó 1,6% anual en octubre (aunque se desaceleró a 0,4% en noviembre). De todos modos, cabe notar que estos son indicadores parciales del consumo familiar, puesto que no capturan todos los canales a través de los cuales los hogares hacen sus compras (no se releva información sobre mayoristas o venta electrónica).
Un análisis más general refleja un buen dinamismo del consumo privado.

Utilizamos 10 indicadores diferentes (sobre ventas, crédito, turismo, servicios e importaciones) para construir un indicador coincidente del consumo, tal como lo releva el INDEC en las Cuentas Nacionales (PBI). El resultado es bastante aproximado al dato oficial (ver gráfico).

Por caso, el indicador coincidente registró un incremento de 5,5% anual en el tercer trimestre, frente al 4,2% reportado por el INDEC. Más aún, la estimación preliminar de octubre (no se cuenta con datos completos aún) arrojó una expansión de 6% anual, lo que da cuenta de un buen arranque para el cuarto trimestre. Ello está en línea con las proyecciones del PBI de nuestro Nowcast (ver sección anterior).

La dinámica de los ingresos reales, un crédito robusto (a pesar de las elevadas tasas de interés) y el atraso cambiario (favorece importaciones y consumo de servicios en el exterior –turismo–) son factores que explican este desempeño. De todas formas, el optimismo para 2018 es más moderado, dada la política monetaria, el fin de los créditos blandos, el impacto de las tarifas, paritarias más bajas e ingresos menos dinámicos tras el cambio en la fórmula de movilidad, que afectará no sólo a jubilados y beneficiarios de planes sociales sino también a empleados registrados que perciban asignaciones familiares. Resultado Fiscal: A tiro de la meta

La dinámica fiscal tuvo un retroceso en noviembre.

Los ingresos totales del Sector Público Nacional crecieron 18% anual en noviembre, mientras que el gasto primario se expandió un 27% anual y el gasto total (incluye pagos de intereses) un 32% anual. Como resultado, el balance primario empeoró en $ 16.362 millones en términos anuales.

A pesar de que no sucedió en noviembre, los ingresos del Tesoro han crecido por encima de los gastos durante buena parte del año. Es por ello que el déficit fiscal acumulado a lo largo de 2017 estuvo siempre por debajo de las metas trimestrales del Ministerio de Hacienda, incluso si se detraen los recursos obtenidos vía blanqueo (ver gráfico).

La recuperación favoreció los ingresos, mientras que la voluntad política contuvo el gasto. El Tesoro se vio favorecido por la recuperación de la economía, ya que ello engrosó los recursos tributarios (15% anual en noviembre, 28% acumulado).

Las arcas del Estado también se benefiaron del buen desempeño de las rentas de la propiedad (389% anual en noviembre, 132% acumulado), asociadas, en parte, a utilidades del FGS de activos del sector privado. Por otra parte, el gobierno ha reducido los subsidios económicos (-2,1% anual en noviembre, -21% acumulado) y contenido las erogaciones por transferencias discrecionales a provincias (3% anual en noviembre, 26% acumulado), lo cual explica, en gran medida, la evolución del gasto primario a lo largo del 2017.

El gobierno cumplirá con la meta de este año. A pesar de que diciembre es un mes complicado en términos fiscales (pago de aguinaldo, cancelación de pasivos, etc.), el desempeño de las cuentas públicas a lo largo de 2017 permite ser optimista respecto al objetivo planteado por el Ministerio de Hacienda (déficit primario de 4,2% del PBI).

Las proyecciones de consenso (REM) refieren implícitamente a que el 2017 terminará con un rojo fiscal primario de 4% del PBI, en línea con nuestras propias proyecciones. De todas formas, acaso el gobierno “aproveche” el buen desempeño para adelantar gastos del año próximo y así reducir el esfuerzo fiscal necesario para lograr la meta de 2018 (déficit de 3,2% del PBI), sobre todo teniendo en cuenta el impacto de las reformas actualmente en discusión en el Congreso.

Descartada una mayor velocidad de consolidación fiscal (dadas las restricciones políticas y sociales), cumplir con el sendero establecido es clave para mantener el acceso al financiamiento en montos y condiciones favorables.

Dic, 22-2017