El optimismo volvió a subir durante esta semana

En el relevamiento del 23 al 27 de octubre el Índice Global de Optimismo Económico creció levemente en 0,2 puntos y se ubicó en 38,8 puntos. En tanto, el Índice Global de Optimismo Político se comportó de igual forma aunque en una magnitud mayor (+0,9 puntos) para estacionarse en 46,1 puntos.

De esta forma, ambos índices crecieron nuevamente luego de la caída de la semana anterior. El registro posterior a las elecciones refleja que el optimismo sigue mejorando y se ubica en sus niveles más altos desde el comienzo del relevamiento. De hecho, el optimismo económico alcanzó su punto máximo la semana anterior y el político se encuentra apenas unos puntos por debajo de su pico histórico.

El optimismo económico creció durante esta semana. Las expectativas se mantuvieron en 41,5 puntos dada la no modificación de los subíndices que la componen. Por otra parte, la confianza económica registró una leve suba (+0,4 puntos) y se ubicó en 36,2 puntos, como consecuencia principalmente de una suba de las proyecciones de nivel de vida alcanzado y nivel de ingresos (+0,9 puntos para ambos). La comparación interanual sigue reflejando la tendencia observada desde hace un tiempo: la confianza ha crecido significativamente más que las expectativas.

Además, el efecto esperanza (diferencia entre expectativas y confianza) se incrementó tenuemente (+0,4 puntos) dado que las expectativas y la confianza tuvieron un comportamiento casi similar.

El optimismo político subió nuevamente durante esta semana. El subíndice de expectativas avanzó 1,2 puntos para ubicarse en 47,5 puntos impulsado casi en su totalidad por la mejora en el subíndice de liderazgo futuro del Presidente (+2,7 puntos).

Por otra parte, el subíndice de clima político avanzó apenas 0,5 puntos principalmente motivado por una suba en los subíndices de liderazgo del Presidente y situación política futura (+2,5 y +2,3 puntos, respectivamente). De esta manera, si bien ambos muestran mejoras, la comparación interanual sigue reflejando que el índice de optimismo político crece más producto de una suba en las expectativas que de la confianza.

El optimismo tuvo un comportamiento parecido a nivel geográfico. La medición en el ámbito porteño arrojó una baja de ambos subíndices, siendo de 0,5 puntos en el optimismo económico (40 puntos) y de 0,7 puntos en el político (50,3 puntos). En tanto, la medición en el Gran Buenos Aires reportó una caída de 1 punto en el índice de optimismo económico y una suba de igual magnitud en el político. Así todo, es evidente que los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires siguen siendo más optimistas y de que la brecha entre ambos grupos es más observable a nivel político que económico.

El optimismo mostró discrepancias entre los distintos niveles educativos. El optimismo económico bajó para los grupos de nivel educativo medio (-3,5 puntos) y alto (-0,4 puntos) y se incrementó para el de nivel bajo (+2,2 puntos).

Por otra parte, el optimismo político aumentó para el grupo de nivel educativo bajo (+2,9 puntos) pero se vio desmejorado para los dos restantes (-3,2 puntos para el medio y -0,2 puntos para el alto). Como resultado, el grupo conformado por las personas con educación baja se convirtieron en las más optimistas tanto en términos económicos como políticos, aunque las diferencias entre los tres grupos son ínfimas.

Por último, el optimismo se comportó de manera heterogénea entre los menores y los mayores de 40 años. El grupo conformado por los menores de 40 años no registró alteraciones en el optimismo económico pero sí una suba de 0,5 puntos en el optimismo político. Por otro lado, las personas mayores a 40 años revelaron una baja de ambos subíndices, siendo de 1,3 puntos en el económico y de 1 punto en el político. Como consecuencia, las personas de mayor edad siguen siendo los más optimistas, siendo más clara la diferencia a nivel político.
Oct, 30-2017