El optimismo volvió a repuntar

En el relevamiento del 4 al 8 de diciembre el Índice Global de Optimismo Económico avanzó 0,3 puntos, para ubicarse en 38,8 puntos. En tanto, el Índice Global de Optimismo Político aumentó más robustamente (+1,0 puntos) hasta situarse en 46 puntos. Ambos indicadores se recuperaron tras dos semanas de bajas consecutivas y se ubican en niveles casi máximos desde el comienzo del sondeo.

 En materia de expectativas, el panorama postelectoral se exhibe notoriamente superior al registrado previo a los comicios, aunque cabe destacar que el cambio de tendencia se dio meses antes de que la sociedad evaluara al gobierno en las urnas.

El optimismo económico mejoró en la última semana. Las expectativas se ubicaron en 41,2 puntos (+0,2 puntos con respecto a la semana anterior) gracias a que la mejora en el subíndice de empleo (+2,3 puntos) más que compensó el deterioro de los indicadores relacionados con ingresos (-0,5 puntos) y precios (-1,3 puntos). Algo similar ocurrió con la confianza económica, que aumentó a 36,3 puntos (+0,3 puntos).

La evaluación respecto a la situación laboral y al nivel de vida mejoró lo suficiente (+2,3 y +1,2 puntos, respectivamente) como para compensar el deterioro percibido en lo que hace a ingresos (-0,4 puntos) y precios (-1,4 puntos). En términos interanuales, el componente de mayor crecimiento es el de la confianza sobre la situación actual, posiblemente motivado por una mejora objetiva en la situación económica.

En tanto, el efecto esperanza (diferencia entre expectativas y confianza) cayó por cuarta semana consecutiva (-0,3 puntos), debido al mejor dinamismo de la evaluación actual.

El optimismo político se recuperó parcialmente, después de tres semanas de bajas. El subíndice de expectativas subió 2 puntos, para ubicarse en 46 puntos. Ello fue el resultado, de una mejora en todos sus componentes: situación política (+1,9 puntos), liderazgo presidencial (+1,5 puntos) y capacidad política del gobierno (+2,5 puntos).

Por otro lado, el subíndice de clima político disminuyó levemente (-0,1 puntos) y terminó la semana en 45,9 puntos. Mejoró la percepción de la situación política, de la capacidad y la preocupación del gobierno y de la honestidad del gabinete, pero se deterioraron las percepciones sobre el liderazgo del Presidente, sobre la eficiencia del gasto público y sobre la preocupación del gobierno en cuanto a problemas sociales. A pesar de movimientos diversos a nivel semanal, la comparación interanual continúa reflejando una mejora de ambos subíndices del optimismo político.

El optimismo tuvo un comportamiento heterogéneo a nivel geográfico. El relevamiento en el ámbito porteño reportó una tenue caída en el optimismo económico (-0,2 puntos) y una suba sumilar en el optimismo político (+0,2 puntos). Lo contrario sucedió en la medición del Gran Buenos Aires, que registró una suba de 0,6 puntos en el optimismo económico y una baja de 0,9 puntos en el optimismo político. Más allá de estas discrepancias, los habitantes de la CABA siguen demostrando mayor optimismo, con una diferencia más clara a nivel político.

El optimismo también reflejó resultados disímiles entre los distintos niveles educativos. El optimismo económico avanzó para los tres grupos de nivel educativo, siendo la suba de 0,9 puntos para el bajo, 1,7 puntos para el medio y 1,2 puntos para el alto. Por su parte, el índice de optimismo político reflejó una baja de 0,9 puntos para el grupo de nivel educativo bajo y un incremento para los dos restantes (+4,2 puntos para el medio y +3 puntos para el alto). De esta forma, los individuos de menor nivel educativo siguen ubicándose como las más optimistas, aunque las discrepancias entre los tres grupos son relativamente pequeñas.

Por último, el optimismo registró discrepancias entre las distintas edades. El índice de optimismo económico subió 0,6 puntos tanto para los menores como para los mayores de 40 años. En tanto, el índice de optimismo político cayó 1,4 puntos para el grupo de menores de 40 años y avanzó 3,4 puntos para los mayores. De esta forma, las personas mayores siguen siendo los más optimistas, siendo más evidente la diferencia a nivel político.
Dic, 12-2017