El optimismo tuvo un comportamiento heterogéneo durante esta semana

En el relevamiento del 13 al 17 de noviembre el Índice Global de Optimismo Económico subió 0,6 puntos para ubicarse en 39,6 puntos. En contraposición, el Índice Global de Optimismo Político reportó una caída de una igual magnitud y se estacionó en 47 puntos.

En una semana sin novedades sobresalientes, el optimismo continúa con se desaceleró aunque continúa en sus niveles máximos. De hecho, el índice de optimismo político se encuentra apenas 0,6 puntos por debajo de su pico histórico y registró su primera caída luego de las elecciones legislativas.

El optimismo económico creció durante esta semana. Las expectativas llegaron a 42,9 puntos (+0,3 puntos con respecto a la semana anterior) como consecuencia de una suba de 2,3 puntos en el subíndice de ingresos (+2,3 puntos) y a pesar de la caída de 1,9 puntos en el subíndice correspondiente a precios.

En tanto, la confianza económica hizo lo propio en una cantidad mayor (+0,9 puntos) y se ubicó en 36,4 puntos, principalmente a raíz de una mejora en la proyección de ingresos (+1,9 puntos). La comparación interanual sigue dejando en evidencia que la confianza ha mejorado sustancialmente más que las expectativas.

De esta manera, el efecto esperanza (diferencia entre expectativas y confianza) cayó tenuemente (-0,6 puntos) producto de una suba mayor en la confianza que en las expectativas.

El optimismo político cortó una racha de nueve semanas consecutivas en alza. El subíndice de expectativas retrocedió 0,6 puntos para ubicarse en 47 puntos raíz de las desmejoras en los subíndices de liderazgo del Presidente y de capacidad del Gobierno Nacional (-4,1 y -2 puntos, respectivamente).

Por otra parte, el subíndice de clima político aumentó 1 punto principalmente como consecuencia de las mejoras en los subíndices de aprobación de gestión, preocupación del Gobierno Nacional y eficiencia del gasto público (+1,9, +1,8 y +1,4 puntos, respectivamente). De esta forma, si bien la comparación interanual refleja una mejora de las expectativas y de la confianza, la suba en la segunda es superior.

El optimismo mostró cierta similitud a nivel geográfico. El relevamiento en el ámbito porteño reportó una suba de 0,8 puntos en el optimismo económico y una caída de 0,5 puntos en el optimismo político. En tanto, la medición en el Gran Buenos Aires reportó una baja de ambos subíndices, siendo de 1,3 para el económico y de 1,6 puntos para el político. Así todo, sigue verificándose el mayor optimismo en los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires, apreciándose de manera más clara a nivel político.

El optimismo reflejó disparidades a nivel educativo. El optimismo económico aumentó para los grupos de nivel educativo bajo y alto (+2,1 y +1,5 puntos, respectivamente) y disminuyó para el grupo de nivel educativo medio (1,5 puntos). Del mismo modo, el índice de optimismo político reflejó una suba para los grupos de nivel educativo bajo y alto (+0,5 y +1,8 puntos, respectivamente) y una caída en el grupo de nivel educativo medio (-2,7 puntos). De esta manera, las personas de menor nivel educativo se convirtieron en las más optimistas, con una brecha mayor a nivel económico que político.

Por último, el optimismo mostró un comportamiento inverso entre los grupos de distintas edades. El índice de optimismo económico aumentó 1,3 puntos para los menores de 40 años y retrocedió 0,2 puntos para los mayores de 40 años. Contrariamente, el índice de optimismo político disminuyó 2 puntos para el grupo de menores de 40 años y creció 1 punto para los mayores. De esta manera, las personas mayores siguen ubicándose como los más optimistas, con una brecha más observable a nivel político.

Nov, 23-2017