El optimismo tuvo un comportamiento heterogéneo esta semana

En el relevamiento del 30 de octubre al 3 de noviembre el Índice Global de Optimismo Económico cayó levemente en 0,2 puntos y se ubicó en 38,6 puntos. Por otra parte, el Índice Global de Optimismo Político reportó una suba de una magnitud mayor (+0,8 puntos) para estacionarse en 46,9 puntos.

En una semana marcada por el anuncio de la reforma tributaria, el optimismo parece no haber reflejado ningún cambio significativo. Además, ambos índices se encuentran en sus niveles máximos. De hecho, el índice de optimismo económico ya ha superado su pico histórico mientras que el político se ubica apenas unos puntos por debajo de su máximo registrado al comienzo del relevamiento.

El optimismo disminuyó levemente durante esta semana. Las expectativas se ubicaron en 42,1 puntos (+0,6 puntos con respecto a la semana anterior) como resultado de una suba en los subíndices de empleo y precios (+0,8 puntos para ambos). En tanto, la confianza económica retrocedió 1 punto y se estacionó en 35,2 puntos, principalmente a raíz de una caída en las proyecciones de nivel de vida alcanzado y empleo (-1,9 puntos y -1,3 puntos, respectivamente).

La comparación interanual deja en evidencia que la confianza ha crecido significativamente más que las expectativas. Además, el efecto esperanza (diferencia entre expectativas y confianza) se incrementó (+1,5 puntos) dada la suba en las expectativas y la caída en la confianza.

El optimismo político alcanzó ocho semanas consecutivas de crecimiento. El subíndice de expectativas avanzó 0,4 puntos para ubicarse en 47,9 puntos, impulsado casi en su totalidad por la mejora en el subíndice de liderazgo futuro del Presidente (+0,9 puntos).

Por otro lado, el subíndice de clima político creció 1,1 puntos como consecuencia de las mejoras en los subíndices de liderazgo del Presidente actual, aprobación de gestión y capacidad del Gobierno Nacional actual (+2,2, +2 y +1,4 puntos, respectivamente). Así, la comparación interanual refleja que el índice de optimismo político crece estimulado por subas proporcionalmente similares tanto de la confianza como de las expectativas.

El optimismo volvió a comportarse parecido a nivel geográfico. La medición en el ámbito porteño arrojó una baja de 0,5 puntos en el optimismo económico y una suba de mayor magnitud (+1,3 puntos) en el optimismo económico. En tanto, la medición en el Gran Buenos Aires reportó una caída de ambos subíndices, siendo de 1,2 puntos en el optimismo económico y de 0,3 puntos en el político. Así todo, queda claro que los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires siguen siendo más optimistas, siendo esta brecha más evidente a nivel político.

El optimismo sigue mostrando discrepancias entre los distintos niveles educativos. El optimismo económico disminuyó para el grupo de nivel educativo bajo (-0,7 puntos) y se incrementó para los de nivel medio y alto (+1,8 y +1,2 puntos, respectivamente). Por otra parte, el optimismo político creció para los grupos de nivel educativo medio y alto (+3,8 y +3,1 puntos, respectivamente) y reflejó una desmejora para el de nivel educativo bajo (-1 punto).

Como resultado, las personas de nivel educativo bajo siguieron ubicándose como las más optimistas a nivel económico mientras que en términos políticos las personas con nivel educativo medio se convirtieron en las más optimistas.

Por último, el optimismo mostró cierta similitud entre los grupos de distintas edades. El grupo conformado por los menores de 40 años registró una tenue baja en el optimismo económico (-0,1 puntos) y una suba de 1,7 puntos en el optimismo político. En tanto, las personas mayores a 40 años revelaron una mejora en ambos subíndices, siendo de 1,5 puntos en el económico y de 2 puntos en el político. De esta forma, las personas de mayor edad siguen siendo los más optimistas, siendo bastante más clara la discrepancia a nivel político.

Nov, 08-2017