OMC: no hubo avances y el consenso está muy lejos

La XI conferencia ministerial de Buenos Aires podría quedar en los registros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) como una de las peores cumbres de las que se tenga reciente memoria si acaso los grupos de trabajo no logran un consenso para avanzar en los múltiples desafíos que enfrentan los países miembros.
  
La cumbre de OMC, sin avances y al borde de la decepción

 

El lunes, apenas iniciadas las negociaciones entre las partes, la ex canciller Susana Malcorra, que reviste el cargo de presidenta de la conferencia que terminará esta tarde, fue lapidaria sobre las expectativas de la cita. En sentido figurado, no pudo afirmar ni siquiera si “el vaso está medio lleno o medio vacío”, porque, a su entender, “está casi vacío”.

Malcorra dijo aquello en relación al escaso o nulo avance en los grupos que intentan fijar propuestas para remover trabas el comercio agrícola, eliminar los subsidios a la pesca, dotar de más transparencia al organismo, participar a las pymes del comercio global, definir regulaciones para el comercio electrónico o el comercio de servicios, tal como se encargó de puntualizar más tarde el vocero de la OMC, Keith Rockwell.

Lo más doloroso, en lo personal para la presidenta de la conferencia, es que hasta anoche tampoco había logrado un apoyo unánime para emitir una declaración en el cierre del encuentro, con la cual pretendía revalidar a la OMC como regulador de los intercambios.

Las pretensiones de Malcorra, que se juega su propio futuro político (vale decir que la presidenta de la anterior conferencia de la OMC, la keniata Amina Mohamed, es hoy vicesecretaria general de Naciones Unidas) chocaron con la contundente negativa del embajador Robert Lightizer, representante de los Estados Unidos para el Comecio.

Lightizer, el delegado del presidente Donald Trump para la cumbre, se opuso fervientemente en las discusiones del borrador a cualquier mención en favor del multilateralismo y de condena al proteccionismo, algo que forma parte del lenguaje habitual de la OMC. Sin la mayor economía empujando, el objetivo de mínima de la conferencia también corre riesgo.

Según pudo saber El Cronista de fuentes de la organización cuya sede se halla en Ginebra, existía hasta anoche cierta posibilidad de que un grupo de países lance una negociación de tipo plurilateral para abrir un espacio de trabajo que establecerría, a futuro, nuevas regulaciones al comercio electrónico y la facilitación de inversiones.

Los acuerdos plurilaterales son aquellos que negocian únicamente los países interesados en hacerlo, fijándose derechos y obligaciones mutuas, y al que eventualmente pueden sumarse otros gobiernos, una vez que esté consolidado, sin pasar por el desgaste de la negociación y el posible costo político.

La OMC es un foro que impone el consenso total de sus miembros para avanzar en acuerdos. Sin embargo, los distintos intereses llevaron a habilitar una forma de negociación parcial.

Dic, 13-2017