Las nuevas tecnologías pueden incrementar la desigualdad entre países

A medida que pasan los años las tecnologías van evolucionando al punto de ser cada vez más indispensables para sobrevivir en el mundo moderno.

Es verdad que se habla de sus grandes beneficios, no obstante, pocas veces se analizan cómo afectan negativamente a las sociedades.

Es por eso, que la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad) elaboró un estudio acerca de un problema en específico.

De acuerdo a los resultados del informe, las tecnologías de vanguardia y la revolución que implica la industria 4.0 pueden incrementar la desigualdad entre los países que tienen o no acceso a las mismas.

La desigualdad no es algo de ahora

El trabajo detalló que, “entre 1820 y 2002, la contribución de la desigualdad entre países a la desigualdad global aumentó del 28% al 85%”. Es decir, casi un 60%.

Asimismo, los especialistas a cargo informaron que cada ola de cambio tecnológico trajo aparejadas nuevas formas de desigualdad. Esta desigualdad tiene como principal punto de partida la primera revolución industrial y continúa hasta hoy.

A su vez, el estudio remarcó que cada progreso condena a la siguiente generación, dejándola sin oportunidades. Esto, por su parte, da lugar a una transmisión intergeneracional de desigualdades.

Temor de las sociedades

Sumado a esto, el informe resaltó cual es el gran temor de las sociedades de la actualidad.

Según la Unctad, el principal foco de preocupación está puesto en la automatización de los trabajos. Las masas trabajadores sienten temor de que las nuevas tecnologías los desplacen de sus puestos de trabajo, quiebren su estabilidad económica y reduzcan los derechos laborales.

Además, a lo largo del estudio, el órgano de las Naciones Unidas desarrolló que se pueden ver “desigualdades creadas por la concentración del mercado y las ganancias”. A estas se le suman el “aumento de la desigualdad impulsado por la inteligencia Artificial (IA) y la ampliación de las brechas tecnológicas”.

Los gobiernos y su responsabilidad

Sin embargo, el ente explicó que “la forma en que la nueva ola tecnológica afectará las desigualdades en y entre los países dependerá de las políticas nacionales”. En otras palabras, las naciones serán las responsables de moldear el camino de las tecnologías para que estas no se lleven puesto a las personas.

Las economías y sociedades van cambiando constantemente y esto es inevitable.

Una de las principales causas de esto son los rápidos cambios tecnológicos, de acuerdo a  la directora de la división de tecnología y logística de la Unctad, Shamika N. Sirimanne.

Es por eso que ella explica que los gobiernos y otros actores del desarrollo deberán prepararse rápidamente. Además, agregó que los países en desarrollo, especialmente los menos desarrollados, no pueden permitirse el lujo de perderse esta nueva ola de rápidos cambios tecnológicos.

De lo contrario, quedarán en lo más bajo del mundo moderno, casi olvidados.

Entre estas naciones, los países mejor preparados para adoptar y adaptar equitativamente las nuevas tecnologías se encuentran principalmente en América del Norte y Europa.

Pero, los menos preparados están en África subsahariana y otras regiones en desarrollo.

Para concluir con el estudio, los especialistas expusieron que el progreso tecnológico es fundamental para el desarrollo sostenible. Sin embargo, puede profundizar las desigualdades o crear nuevas.

Por eso, los gobiernos deben maximizar los beneficios potenciales, al tiempo que se mitigan los resultados perjudiciales.