La CGT alineada contra el Gobierno

Denunciaron una campaña antisindical del Ejecutivo y ya preparan protestas. El plan profundiza las divisiones en la central, que quedó al borde de una nueva fractura.

 

Moyano alineó al bando combativo de la CGT y lanza ofensiva contra el Gobierno

En un movimiento que pone en serio riesgo la supervivencia futura del proceso de unidad de la CGT, el ala más combativa de la central obrera, personificada desde ayer en la figura del camionero Hugo Moyano, decidió acelerar el paso de su enfrentamiento con el Gobierno en medio de la embestida judicial contra el mundo gremial y, tras denunciar un campaña antisindical alentada por la Casa Rosada, amenazó con endurecer su accionar contra la política laboral oficial.

La profundidad de las críticas contra el Ejecutivo se descargaron a través de los discursos y el duro documento que emitió el grupo comandado por Moyano, Luis Barrionuevo, Sergio Palazzo, Omar Maturano y dos de los triunviros cegetistas, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, al cierre de la cumbre convocada por el jefe gastronómico en uno de los hoteles del gremio en Mar del Plata.

Allí, sin embargo, el dato contundente de la foto fueron las notorias ausencias de los referentes de los grupos de gordos e independientes, que abiertamente rechazaron el sentido de la cumbre y reprocharon las advertencias a la Casa Rosada en momentos en que la dirigencia sindical enfrenta un creciente descrédito en la sociedad por las causas judiciales que involucran a diversos gremialistas. Esa divisoria de aguas reproduce recelos y diferencias puertas adentro de la principal central sindical y se convierte en caldo de cultivo para una posible nueva ruptura de la entidad.

La cita en Mar del Plata intentó esquivar esa preocupación y privilegió la línea del discurso más duro contra el Ejecutivo. “Es imposible suponer que haciendo denuncias mediáticas, judiciales, tributarias y a través de un aparato comunicacional afín con amenazas se logra una mayor eficacia en la defensa de los derechos de los trabajadores”, advirtió el pronunciamiento de Moyano y compañía al ahondar en la denuncia de la supuesta campaña oficial en su contra.

Insistió en que esa línea en que la estrategia gubernamental “sólo busca la deslegitimación de las organizaciones sindicales ante la sociedad para avanzar con rapidez sobre el salario y las condiciones de trabajo”, en alusión directa al rechazo gremial al proyecto de reforma laboral y al intento de encorsetar las próximas paritarias en un aumento de 15%.

Por eso, en las tres páginas del texto (redactado por Palazzo y Schmid) y en los mensajes que repitieron los sindicalistas, el espacio crítico cegetista se envalentonó en exigir paritarias libres y sin tope, reclamó dar marcha atrás con la reforma previsional y defendió el recurso del conflicto y las medidas de fuerza.

Al respecto, fuera de los micrófonos varios dirigentes anticiparon la gestación de un nuevo plan de lucha que podría emerger en pleno febrero a partir de una movilización convocada por el sindicato de Camioneros para respaldar la figura de Moyano ante la multiplicación de denuncias que lo tienen a sindicalista y a su familia en la mira. “Sería un primer paso para empezar a dar forma a un plan más ambicioso, sumando más gremios”, analizó ante este diario de los impulsores de esa estrategia.

En los pasillos del hotel gastronómico de La Feliz los comentarios eran coincidentes acerca del malestar del líder camionero por la embestida contra su hijo Pablo. “Eso lo tiene loco. Se va a pintar la cara mal”, transmitió otro de los gremialistas.

Esa posición choca de lleno con la actitud de los sectores de gordos e independientes que rechazan la estrategia de ahondar en la confrontación con la Casa Rosada. “Perdieron la brújula, no se dan cuenta que con esto solo ratifican todo lo que la sociedad piensa de nosotros”, reprochó un referente de uno se esos grupos ante este diario.

Ene, 19-2018