CRISIS ECONÓMICA EN EL PAÍS: GRANDES CADENAS AL BORDE DEL ABISMO

La tradicional cadena de electrodomésticos Ribeiro y la cadena de pizzerías Romario están a punto de cerrar sus puertas debido a la recesión que vive el país hace muchos y que todo indica que se prolongará durante un largo tiempo más, al menos hasta diciembre.

Afectada por una brusca caída en las ventas y fuertes pérdidas, la cadena de electrodomésticos Ribeiro solicitó a la Secretaría de Trabajo de la Nación la inclusión en el proceso preventivo de crisis, aunque la compañía aclaró que no tiene previsto despidos o cierre de locales.

La empresa registró una pérdida integral de $ 683,63 millones en el primer trimestre del año y ese rojo se extiende hasta los $ 1.174,8 millones en los últimos nueve meses.

El último balance anual de Ribeiro, al 30 de junio de 2018, da cuenta de una pérdida integral del ejercicio bastante menor: 1,22 millones, en 12 meses.
Las ventas durante el último año se desplomaron un 35% pese a que diversificó el negocio, incluyendo por ejemplo venta de pasajes.

“Tenemos un diálogo amigable con los gremios, Comercio y Camioneros. También con la Secretaría de Trabajo y decidimos solicitar el procedimiento para acogernos a los beneficios de la ley para poder continuar con el proceso de transformación y modernización que venimos encarando desde hace dos años y mitigar, así, los efectos sobre la empresa en su conjunto del difícil contexto”, consideró Dan Attie, director Comercial de Ribeiro.

En total Ribeiro tiene 1.550 empleados y 85 sucursales; además de electrodomésticos y tecnología, vende y financia muebles, bazar, juguetes, máquinas, herramientas, rodados, artículos de camping y regalos.

ROMARIO TAMBIÉN EN CRISIS

La Justicia comercial declaró abierto el concurso preventivo de la cadena de pizzerías Romario, una firma que tiene más de 30 años de trayectoria, nueve locales propios y unos 150 empleados.

Según el decreto publicado en el Boletín Oficial, el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 14 a cargo de Máximo Astorga, comunica por cinco días el llamado a concurso.

“Estamos tratando de pelearla porque vemos que el consumidor responde. Hay algunos restaurantes más top que cierran: el dato es que están bajando la persiana 8 comercios por día”, explicó Fernando Santa Coloma, administrador de la compañía, en declaraciones a La Nación.

 

Más de 1500 empleados,