BAJARON LOS SINIESTROS FATALES EN RUTAS Y MÁS DE 1,5 MILLONES DE PERSONAS  PASARON A USAR EL CINTURÓN DE SEGURIDAD

Los datos surgen de un estudio de la Agencia Nacional de Seguridad Vial; además del aumento del uso del cinturón, también creció el uso del casco en motos: pasaron a utilizarlo un 1 millón de personas más. El Gobierno sigue avanzando con nueva infraestructura, más controles, mejor calidad en las estadísticas, más campañas de concientización y en la actualización de las normativas en la búsqueda de una mayor seguridad vial.

En el marco del Día de la Seguridad Vial que se celebra el 10 de junio, el Ministerio de Transporte presentó las estadísticas de siniestralidad del año pasado y los avances realizados en materia de infraestructura, control, campañas y actualización y simplificación de la normativa. De los datos a nivel país, surge que creció el uso del cinturón y del casco y que disminuyeron los siniestros viales en rutas.

El Observatorio Vial de la Agencia Nacional de Seguridad Vial trabaja en coordinación con las 24 provincias y creó un sistema electrónico de datos para facilitar la carga de la información, unificando los criterios de recolección, permitiendo su georreferenciación y sistematizando su análisis. Según el informe correspondiente al año 2018, hubo 5472 víctimas fatales en siniestros viales, con una tasa cada 100 mil habitantes del 12,3. Sobre ese total, el 63,4% corresponden a zonas urbanas y el 34,7% corresponde a rutas (-5% vs 2017).

Para disminuir la siniestralidad en rutas es fundamental la inversión en obras que mitiguen el error humano. El Gobierno Nacional a través de Vialidad Nacional terminó ya 390 km de autopistas nuevas y tiene otros 1.500 km más en ejecución, y finalizó mejoras y pavimentaciones en más de 7.200km de rutas mientras continúan en ejecución otros 13.782 km más.

El análisis de los resultados del Observatorio Vial arroja que a nivel nacional el 55% de los conductores utilizan el cinturón de seguridad; en la última medición (año 2016) era solo un 50,2%. El indicador “total vehículo protegido”, que alude a la proporción de vehículos en que todos los ocupantes utilizan el cinturón, también mejoró: pasando de un total de 6.211.000 autos protegidos en 2016 a un total de 7.782.142 este año. El uso de cinturón entre copilotos se mantiene estable, mientras que entre ocupantes traseros tiende a la baja (del 23,1% en 2016 al 19,9% en 2018).

Cuando se analiza el uso de cinturón de los ocupantes según su género y edad, el estudio evidencia que las mujeres y adultos mayores de 36 años se protegen más que los hombres jóvenes. A su vez, cuando los vehículos son conducidos por una mujer, se observa mayor uso del cinturón en el resto de las posiciones. Sólo 2 de cada 10 vehículos son conducidos por una mujer.

En cuanto a la protección de los motociclistas, los resultados del estudio evidencian que el 68,7% de los conductores de motos circulan protegidos mediante el uso de casco. Esta proporción desciende al 42% entre pasajeros 1 (el primer ocupante detrás del conductor). Si se comparan los resultados respecto de la medición llevada a cabo en 2016, se observa que el uso de casco crece entre conductores (del 65,4% al 68,7%) y que la protección del resto de las posiciones se mantiene estable. El indicador “total vehículo protegido” asciende de 60,7% en 2016 a 64,2% en 2018, pasando de 4.273.430 a 5.347.466 motos protegidas.

Los niños y la seguridad vial

La última medición del estudio observacional permite determinar que sólo el 24,4% de los menores de 10 años observados circulaba protegido (en la posición trasera y utilizando la sillita correspondiente). Los niveles de protección de los niños menores de 10 años superan la media nacional en la región patagónica (39,1%), Cuyo (36,6%), NEA (29,9%) y AMBA (29,7%), mientras que la región Pampeana (21,4%) y NOA (16,4%) registran niveles de protección muy por debajo de la media.

En relación a los menores de edad (de entre 0 y 17 años), la última medición determinó que el 9% de las motos circulaban con al menos un menor de 18 años; y que de éstos, sólo el 27,8% se encontraba protegido mediante el uso de casco. Esta proporción constituye un decrecimiento de los niveles de protección registrados en 2016 (31,6%).

Más controles de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT)

Los avances de CNRT en la incorporación de tecnología para el control y la desburocratización de los trámites, permitió aumentar exponencialmente los controles, brindando mayor seguridad a los ciudadanos.

En el 2016 se realizaron 329.471 fiscalizaciones, mientras en el 2018 fueron 824.467, proyectando un total de 1.200.000 en 2019. Este aumento exponencial fue logrado a través de la implementación del sistema de fiscalización inteligente, el cual redujo los tiempos de control permitiendo maximizar la seguridad de la información, erradicando la utilización del papel.

La ultima herramienta incorporada fue el Documente Universal del Transporte (DUT), el cual tiene como objetivo concientizar e involucrar a la ciudadanía en la fiscalización del transporte combatiendo conjuntamente la clandestinidad existente. Este documento posee carácter de declaración jurada, lo realiza la empresa y está disponible para los viajes de Turismo. En el mismo se afirma que el vehículo, los conductores y las medidas de seguridad fueron controladas y que se cumple con todo lo necesario para brindar el servicio.

Por primera vez, Argentina cuenta con un estudio de estimación de los costos de la siniestralidad vial

El Observatorio Vial de la ANSV realizó un estudio para estimar el costo social de la siniestralidad vial para toda la Argentina. Los resultados obtenidos demuestran que el costo de la siniestralidad vial en la Argentina para 2017 asciende a los 175.655 millones de pesos corrientes. Esto implica una carga económica para la sociedad que puede llegar a representar el 1,7% del Producto Bruto Interno.

Estos resultados están en consonancia con lo observado en otros países, en donde la relación entre costo de la siniestralidad vial y Producto Bruto Interno puede estar en el rango del 1,1% al 2,9% en el caso de países de ingreso medio/bajo, como lo es el de la Argentina. En términos del costo por víctima de la siniestralidad vial, el mismo llega hasta casi el millón y medio de pesos ($1.373.599), aunque hay una variación muy grande entre el costo por víctima fallecida ($30.551.793) y herida ($284.111 por cada lesionado grave y $3.375 por cada víctima con una lesión leve).

El diseño e implementación de políticas públicas orientadas a dar respuesta a la siniestralidad vial requieren de una asignación de recursos sostenida en el tiempo. Este estudio es de suma relevancia, ya que permitirá reflexionar acerca de una mejor asignación de los recursos, con el objetivo de invertir mayores esfuerzos en la prevención de la siniestralidad vial y sus consecuencias en términos de mortalidad y morbilidad en la población.

Jun, 10-2019