OSLO, UN LUGAR QUE NO SE PUEDE DEJAR DE VISITAR

Noruega es un país que sin duda para muchos posee un atractivo especial. La gran explosión de naturaleza que son los fiordos convierten el viaje a este país nórdico en un objetivo más que interesante a la hora de elegirlo para visitar. Pero un viaje a Noruega siempre tendrá como una etapa imprescindible: la visita de su capital Oslo.

¿Cómo es Oslo y con qué se puede uno encontrar durante la visita?

No es una ciudad tan conocida como su hermana nórdica Estocolmo, pero si se piensa en una ciudad fácil y agradable de visitar como es el caso de su otra hermana, Helsinki, esa es Oslo.

Efectivamente, de cara a la visita, la capital noruega es una ciudad de unas dimensiones que  sorprenderán por su recogimiento y, por tanto, muy manejable para recorrerla.

Historia de Oslo

Esto se comprende cuando te enteras de que a principios del siglo XIX Oslo no era más que un pueblo, el cual en 1850 apenas tenía más de 30.000 habitantes.

Por entonces la ciudad se llamaba Christiania, lo que sucedía desde 1624 en homenaje al rey Christian IV de Dinamarca. En la segunda parte del siglo XIX, gracias a la mejora de la economía, la ciudad tuvo un importante crecimiento.

La disolución en 1905 de la unión con Suecia, lo que supuso la independencia de Noruega, llevó a que en 1925 Oslo recuperase su nombre original. Como es de imaginar, Oslo es una ciudad ordenada y limpia muy luminosa y realmente bella.

 

Qué ver en Oslo

La visita de Oslo va a tener como eje la calle Karl Johans, la cual une la plaza donde está la estación ferroviaria con el recinto ajardinado donde se encuentra el Palacio Real. Toda esta zona céntrica del Oslo actual es donde se reconstruyó la ciudad tras el gran incendio de 1624. Por tanto, Oslo es una ciudad relativamente moderna que renació junto a la Fortaleza de Akershus.

Este complejo fortificado del siglo XIV, el cual incorpora un castillo que fue reconstruido en estilo renacentista en el siglo XVII, se levanta a orillas del fiordo y junto al puerto de la ciudad.

A lo largo de la calle principal se pueden encontrar edificios significativos como la Catedral de Oslo o el Teatro Nacional.

Aparte de la citada fortaleza, en Oslo no hay grandes edificios históricos como consecuencia de que Noruega ha estado desde 1536 bajo el sucesivo poder de sus vecinos escandinavos, Dinamarca y Suecia.

Por tanto, edificios como el Palacio Real o el Ayuntamiento de Oslo son relativamente modernos; en concreto, dicho palacio se terminó en 1848, y la casa consistorial es de 1950.

Museo de Barcos Vikingos en Oslo en Noruega

Museos en Oslo

Un punto clave en tu visita va a ser la península de Bygdøy, a donde irás en barco, y donde se concentran tres museos muy interesantes que son un exponente de la histórica vinculación de los noruegos con el mar.

Desde el punto de vista turístico destaca el Museo de los Barcos Vikingos, con diversas embarcaciones descubiertas a finales del siglo XIX;

Por su parte, el Museo Fram se levanta sobre un imponente barco polar y ahí se pueden conocer las aventuras de los exploradores noruegos en ambos polos.

Y en el Museo Kon-Tiki, se encuentran embarcaciones utilizadas en aún recientes exploraciones marítimas como la citada Kon-Tiki y la Ra II.

En dicha península también está el Museo del Pueblo Noruego, el cual sobre todo vale la pena visitar por ver una típica iglesia noruega de madera del siglo XIII, la cual fue trasladada desde la localidad de Gol.

Parque Vigeland 

No se puede dejar de visitar el parque Vigeland, un sorprendente parque de esculturas creado durante la primera mitad del siglo XX por el escultor noruego Gustav Vigeland, por encargo del ayuntamiento de la ciudad.

Por su parte, el reflejo de la obra del pintor noruego Edvard Munch se encuentra en la céntrica Galería Nacional, donde es posible ver su famosa obra El grito, así como en el Museo Munch.

Zona portuaria de Bjorvika

Se trata de un nuevo desarrollo urbanístico llevado a cabo en los últimos años junto al puerto y al este del centro histórico de Oslo, junto a la estación ferroviaria.

Se han construido nuevos edificios de muy moderna arquitectura entre los que el gran protagonista, sin duda, es el muy espectacular edificio de la Opera de Oslo, que se terminó en 2008, reflejo de la Noruega más vanguardista.

El citado nuevo edificio del museo Munch tiene prevista su inauguración en 2019 y ha sido un encargo realizado al arquitecto español Juan Herreros.

Otro nuevo edificio es el de la nueva Biblioteca Pública de Oslo situado junto a la estación de trenes, el cual se inaugura este año 2018.

En cuanto a la citada Opera de Oslo, la visita de la capital de este país nórdico estará incompleta si no se animan a subir andando por el techo.

Desde la parte alta del edificio se tiene las mejores vistas panorámicas de esta muy moderna zona de la ciudad y de sus nuevos edificios.

Crucero por fiordo de Oslo

También es posible disfrutar de un imprescindible crucero por el fiordo de Oslo. No se verán grandes montañas, pero si constatar cómo es la forma de vida de los noruegos, siempre vinculada al mar navegando entre muy pequeñas pero idílicas islas en cuyas orillas se suceden casas de verano junto a barcos de recreo.

¿Es Oslo una ciudad cara?

Seguro que cuando uno se planteas un viaje a Oslo se sabe que Noruega es un país bastante caro para el poder adquisitivo de los argentinos.

En el día a día en Oslo, una cerveza puede costar  de 6 a 10 euros; un capuchino, 4 euros; una copa, 12 euros; y comer en un restaurante normal, de 40 a 60 euros.

Si bien Oslo es una ciudad para visitar andando, el movimiento fundamental se realiza en transporte público para llegar algunos lugares, como el parque Vigeland o el estadio de saltos de esquí.

El precio del billete del transporte público en Oslo (tranvías, autobuses, tren) es de 4,8 euros, si se compra con anticipación, y de 6 euros si se compra en directamente en el transporte.

Por tanto, vale la pena considerar la compra de la tarjeta Oslo Pass, la cual permitirá viajar en los transportes públicos, además de entrar en los museos y monumentos cuyo acceso no es gratuito.

Desde el aeropuerto al centro de Oslo, las opciones más económicas son el tren Express Flytoget, otros trenes regionales o el autobús Flybussen.

Y para llegar a Oslo, Norwegian es una opción adecuada en tiempo y dinero, con escala en Londres, aunque es posible llegar con otras compañías vía también Londres, Madrid, París, Frankfurt, Roma o Barcelona con conexión hacia la capital noruega.

Ago, 23-2018