“Don Julio, si me permite que lo llame de esta manera”

Los pasos en la línea de tiempo de la política a veces dejan en el archivo algunas fotografías para olvidar. Claro, otra época. Graciela Ocaña la candidata que más votos obtuvo en las últimas elecciones cuestiona fuerte al #fifagate y sus ramificaciones en la Argentina. En otro momento tuvo su instantánea con Julio Grondona.

La Asociación del Fútbol Argentino y el PAMI llegaron a un acuerdo para permitir que unos 3000 jubilados puedan disfrutar, sin costo alguno, del mejor de los espectáculos deportivos: el fútbol. Ese fue el slogan de aquella imagen para el olvido. Cosas del pasado, hoy Ocaña ya no milita más con el kirchnerismo y es parte de #cambiemos.

El acuerdo, denominado ?Abuelos y Nietos en el fútbol?, que rigió hasta el comienzo del último Torneo tenía alcances para los encuentros de los certámenes directamente organizados por la AFA; al actual se le sumaron las competencias del Consejo Federal.

El acuerdo se firmó en el tercer piso de la AFA, en el salón donde se reúne la Asamblea. El estrado fue ocupado por la Licenciada María Graciela Ocaña, Directoria Ejecutiva del Pami y los señores Julio Grondona, José Luis Meiszner, Alvaro Castro y Alfredo Derito por la AFA y el Consejo Federal.

Hubo sólo dos oradores: Julio Grondona y María Graciela Ocaña. Los dos hablaron poco, pero fueron muy claros, muy precisos.

Dijo Grondona: “más que un placer era una obligación de aquellos que pueden, ayudar a los chicos y a los mayores, porque si ellos están bien, el país estará mejor. En nombre de esta Casa, puedo asegurar que este documento que hoy volvemos a rubricar, ampliado y mejorado con respecto a los anteriores, es una de las cosas que hicimos.

Esta mujer que nos acompaña le cambió el rumbo a un instituto como el Pami, que fue una brillante idea, pero que por razones que no me compete juzgar, por lo general tuvo problemas. La gestión de mi querida Ocaña, es el signo de un país que está en el camino de la recuperación. Licenciada, aprovecho esta oportunidad para hacerle saber que esta Casa está a su entera disposición y que aquellos proyectos que tenemos en carpeta tendrán el mayor de nuestro apoyo”.

Dijo la licenciada Ocaña: “Don Julio, si me permite que lo llame de esta manera, debo testimoniarle mi alegría por esto documento que estamos firmando. En esta casa siempre encontré oídos dispuestos a escuchar y personas preparadas para ayudar. Decidimos cambiar la filosofía del PAMI: optamos atender la salud no la enfermedad, como de manera falsa se había instalado en la sociedad.

Cosas del pasado.