Reactivación: Cuánto, cuándo y dónde

A menos de un mes para las primarias, la economía se recupera pero no entusiasma. El 2017 apunta a ser, en términos de desempeño, un año bastante mejor que el anterior, aunque ello no es lo que se percibe “en la calle”. Hay al menos tres indicios de esto.

Primero, el gobierno está tratando de “vender” el combo reactivación-desaceleración inflacionaria. Si fuera tan evidente, no haría falta el marketing. Segundo, la economía será uno de los ejes de campaña opositora, ya que desde ese espacio lo ven como el flanco débil de Cambiemos.

Y tercero, la preocupación por la corrupción, que típicamente se mueve de informa inversa al ciclo, se mantiene en el podio de los problemas más relevantes para la sociedad. Analizar los ciclos económicos resulta útil para entender la situación y las perspectivas hacia delante.

Los últimos tres estuvieron asociados al cepo cambiario y a las devaluaciones de 2014 y de fines de 2015. Si
bien la fecha de las fases (contracción del pico previo al valle y posterior expansión hasta el siguiente pico) no
coinciden exactamente con el de las medidas, éstas incidieron de forma relevante sobre la dinámica del nivel de
actividad.

La recesión post-cepo fue la más breve de todas (2 trimestres si se mide con el PBI), mientras que la
devaluación de CFK fue la más prolongada (4 trimestres). La ocasionada por la devaluación de 2015 quedó en el
medio (3 trimestres). En cuanto a la profundidad de la recesión, se fue perdiendo intensidad con el paso del tiempo (del pico previo al valle: -4,5%, -3,9% y -3,7%, respectivamente), aclarando, además, que las últimas dos
contracciones comenzaron antes de que ocurriera la devaluación.

No todas las recuperaciones son iguales. Las fases expansivas post-cepo (del valle al pico siguiente el PBI creció 6,3%, en 5 trimestres) y post-devaluación de 2014 (+4,2% en 4 trimestres) estuvieron lideradas por el consumo
privado y, en menor medida, por la inversión y el gasto público. La actual recuperación (+1,8% en 3 trimestres), en cambio, está apalancada sobre las exportaciones.

La inversión reaccionó positivamente pero con cierto retardo. La razón por la cual está recuperación es lenta en
comparación con las anteriores (y respecto a las expectativas iniciales) es que el consumo privado aún no repunta con fuerza. Ello no tiene que ver tanto con el salario real (que está creciendo) sino por las “filtraciones” en el canal
que va de los ingresos hacia el gasto (consumo en el exterior, ahorro en pesos y dólares, aumentos tarifarios, pesimismo, etc.).

De todos modos, se trata de un crecimiento más sostenible en el tiempo. La reactivación ganará dinamismo en los próximos meses. Tras una expansión de 1,1% (sin estacionalidad) en el primer trimestre, los datos más recientes y de mayor frecuencia apuntan en este sentido. Más aún, nuestra estimación en tiempo real del PBI (con datos parciales a junio) refleja una suba de 0,9% para el segundo trimestre (el intervalo de confianza va de 0,5% a 1,4%), en línea con el 0,99% calculado por el BCRA en el último Informe de Política Monetaria.

Para los próximos meses las proyecciones recopiladas en el REM arrojan una suba trimestral del 1% promedio, con lo cual las elecciones llegarían con una economía expandiéndose a un ritmo anual cercano al 4%. Si la visión de consenso se materializa, se trataría de un crecimiento apenas más alto al registrado en el último tramo del 2015.
No obstante, en términos electorales no importa sólo el cuánto sino el cuándo.

El factor temporal refiere al momento en que la reactivación es palpable, es decir, cuando la sociedad percibe sus efectos sobre su situación personal o el de su entorno próximo. En este sentido, la variable a seguir tal vez no sea tanto el nivel de actividad sino el empleo.

Los datos del Ministerio de Trabajo muestran que el empleo formal en relación de dependencia todavía está por debajo del nivel registrado antes del cambio de gestión (aunque casi igual si se suma el empleo público, el doméstico y los independientes). Hacia delante cobran relevancia el rezago en el ciclo del mercado laboral (se mueve por detrás que el ciclo de actividad) y la elasticidad empleo-Producto.

En otras palabras, en vez del crecimiento con el que se llegaría al cierre del año habría que prestar más atención al impacto sobre el empleo de las cifras del segundo trimestre, más próximas al 3% anual.

Dónde se registre la recuperación también tendrá incidencia en unos comicios muy reñidos. No es lo mismo
crear empleo en el conurbano bonaerense que en CABA o el norte del país, por el peso de cada distrito y por la
posición de Cambiemos en cada lugar.

Si analizamos los datos en clave electoral, para el gobierno la creación de empleo está ocurriendo en los lugares equivocados. Precisamente, el conurbano aún no logró recuperarse del todo de la caída ocasionada por la recesión, mientras que el mercado laboral del interior del país pasó de la recuperación a la expansión.

En la lucha por Buenos Aires, que por diferentes razones marcará el resultado de la elección, Cambiemos arranca en desventaja (el kirchnerismo lidera la intención de voto) y la economía no ayuda demasiado, por ahora, a descontar la diferencia.

El gobierno parece haber adoptado un diagnóstico más realista. Las encuestas que se fueron dando a conocer
marcan un escenario de paridad en la Provincia de Buenos Aires, cuando tal vez el oficialismo esperaba contar, a
esta altura, con una leve pero clara ventaja.

Con esta perspectiva pueden analizarse algunas decisiones recientes, como los fuertes descuentos otorgados por el Banco Provincia para compras en supermercados, el otorgamiento de créditos a beneficiarios de la AUH (la intención es volcar cerca de $50.000 millones a la calle), la pausa en el proceso de aumentos tarifarios o la aceleración del gasto primario (sobre todo de la obra pública) Resulta al menos interesante ver que Cambiemos también se vio tentado a utilizar las herramientas de política económica en función del ciclo electoral. La pregunta es si todo este esfuerzo será suficiente para salir airoso en las urnas.

Jul, 19-2017