La tecnología de la información está en todas partes. Y en la Argentina se conoció el diseño y desarrollo de un algoritmo que en base a la estructura de datos va a permitir a los productores tener mayor precisión. La firma Dekalb (Monsanto) busca fidelizar a sus clientes que producen maíz.

El sistema es sencillo: previo a la recolección de muestras del campo parar tener información sobre nutrientes y volumen de agua en las hectáreas, el productor tendrá la opción de abrir un navegador (suponemos que llegará una APP más fácil de manejar), logearse con usuario y contraseña en la web Dekalb/Prescripciones y jugar escenarios de siembras.

En este caso, con la inversión de 150 millones de pesos y 5 años de estudios, los profesionales pudieron llegar a un algoritmo que predice la cosecha según terreno, clima y época.

Si llega a funcionar en la Argentina puede llegar a convertirse en una solución computacional interesante para su comercialización. En el mercado existen productos que trabajan en ese sentido, en cambio, este juega un paso más con los datos propios ya que por intermedio de un acuerdo con terceros hay recolección de datos.

Hoy los algoritmos pueden mejorar el funcionamiento de oficinas, hospitales o simplemente cuál es el número de vacunas que se debe enviar a una intendencia a partir del estudio de datos.

Juan Moreno, encargado de poner en marcha el producto explicó que “gracias a una gran base de datos generadas durante los últimos 6 años, podemos interpretar y modelar el rendimiento esperado para cada 10mx10m de cada lote del productor a través de capas de información geo-referenciadas sin necesidad de contar con series históricas de mapas de rendimiento de cada lote”.

En la Argentina como en el mundo hay un debate acerca de los datos personales y comerciales. En este caso Dekalb, que aspira a rastrillar 100.000 hectáreas, realizó según el ejecutivo tras una consulta de Expectativa, un intenso estudio de la legislación.

A %d blogueros les gusta esto: