La Organización Techint con sede en Luxemburgo tiene unos problemas aún por aclarar con la Justicia en Brasil. También en la Argentina. Pero sus propuestas siguen convenciendo a los funcionarios. En el pasado era el ministro de Planificación Julio De Vido que los ayudaba; en el presente es el ministro de Energía Juan José Aranguren. En las últimas horas tomó estado público algo que se rumoreaba hacía meses: la adjudicación de la construcción del edificio de una planta nuclear.

Dice el comunicado posteado en la página de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) que “se llevó a cabo la firma del contrato de adjudicación entre la Comisión Nacional de Energía Atómica y la empresa Techint Ingeniería y Construcción para la ejecución de la segunda y definitiva etapa del edificio de la central CAREM25”.

En cambio, nada informa el comunicado acerca de los motivos de cómo una oferta que figuraba rankeada en el tercer lugar pasó a quedarse con el negocio. Aunque el Gobierno sostiene que “con el contrato, rubricado bajo la modalidad de ´ajuste alzado´, el nuevo responsable de la obra del CAREM deberá continuar con la construcción del edificio civil hasta su finalización. La duración del vínculo es de 25 meses, sujetos al cronograma de otros contratistas que también tienen injerencia en la obra.”

En el primer lugar de la licitación había calificado la constructora Riva y, en el segundo puesto, IECSA (hoy supuestamente en el grupo del financiero Marcelo Mindlin).

Consultada una fuente empresaria señaló a Expectativa que “hubo una bajada concreta para que quedase en poder de Techint. No sabemos muy bien porqué.”

La oferta económica de Riva fue de 20 por ciento más barata, garantizando los mismo plazos de entrega y calidad. Y si el punto fuerte de la Organización Techint con sede en Luxemburgo es la “experiencia en materia nuclear”; hay un punto que no configuro en la discusión en la Argentina. Se trata del caso Brasil ligado el petrolao.

En brasil surgieron dos expedientes relevantes en materia de “propinas” casi al mismo tiempo. El “Lava Jato”, que justamente la ligazón resultó a partir de una conexión entre cambistas de plata mal habida y un lavadero de auto. La investigación arrancó por el lavadero pero los sabuesos dieron con el club de la construcción de “oro”.

El otro caso que impactó fue el Petrolao, vinculado con Petrobras. Allí estaban 6 principales actores como Odebrechet, por ejemplo, y había un segundo círculo de empresas que alcanzaban negocios menos importantes pero con la misma modalidad de pagar coimas.

En ese causa los ejecutivos de la Organización Techint con sede en Luxemburgo quedaron involucrados. La máxima figura de Eletrobrasil, parte del holding del gigante Petrobras, debió declarar luego que la justicia brasileña hallará las cuentas de una consultora de la familia de él. A esa consultora llegaron fondos conectados a la Organización Techint con sede en Luxemburgo y por el que están siendo investigados. Carlos Bacher, dicen los que saben, puede ayudar a dar más detalles.

Pero volviendo al acto, del que todos salieron contentos como el subsecretario de Energía Nuclear, Julián Gadano; el presidente de la CNEA, Osvaldo Calzetta Larrieu y de los directivos de Techint Gustavo Gallino (Director General Área Sur) y Horacio Amartino (Director Control de Gestión).

Calzetta Larrieu recordó que “fue un proceso licitatorio muy complejo”, y se manifestó “feliz de que haya concluido exitosamente”. Finalmente, Gallino señaló que la empresa tiene mucho interés en el sector nuclear argentino, y en esta obra en particular. “Siempre estuvimos en los proyectos nucleares”, dice el representante de la Organización Techint con sede en Luxemburgo.