El presidente Mauricio Macri expone sus ideas en la cena por los 130 años de la Fraternidad. Omar Maturano ausculta.

A qué juega el SINDICALISMO argentino con Macri?

“Llevamos un año y medio y venimos muy bien”, evaluó desde el púlpito el presidente Mauricio Macri. Junto a él se encontraba el secretario general de La Fraternidad (maquinistas), Omar Maturano. En las mesas escuchaban el jefe de la CGT, Juan Carlos Schmid; Hugo Moyano (camioneros) y Rodolfo Daer (alimentación), entre otros.

Entusiasmado por el entorno peronista, lejos tal vez de la grasa militante de otrora, Macri extendió la mano a los compañeros. “Los quiero invitar a que sigamos trabajando todos juntos”.

Hasta la cena por los 130 años de la fundación de La Fraternidad todo indicio de la relación entre los gremios y la Casa Rosada era de alejamiento. Es cierto que participó del acto de inauguración de una sanatorio de los mecánicos, unas semanas atrás.

Hay un juego que el sindicalismo argentino está jugando que aún no quedó develado. La tasa de desempleo creció, la inflación no cede y la canasta de alimentos impacta por sus precios. El paro de abril ya es parte del pasado.

En la noche con los gremialistas, Macri no perdió la oportunidad de buscar en la biblioteca una frase del general Juan Domingo Perón, aquella que habla sobre la productividad y la estrella polar. “Tenemos que recuperar la cultura del trabajo”, afirmó.

Si Macri realizó una premisa informativa, entonces suponemos que los mismos que se encontraban en la comida no hacían culto al esfuerzo laboral hasta el recambio de gobierno en diciembre de 2015.

“La estrella polar de un país debe ser la productividad”, remató con una sonrisa el ingeniero, que incluso se animó a vocear alguna recomendación ecológica al camionero Moyano.

Toda la escena ocurrió el sábado 24 por la noche, la misma jornada de cierre de listas y a horas del inicio de las deliberaciones en el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil.

El mencionado cónclave reúne a funcionarios, gremios y empresarios para fijar un nuevo piso salarial, que en la actualidad es de 8.060 pesos.

El encuentro tiene lugar en la sede del ministerio de Trabajo y busca establecer el nuevo valor del sueldo mínimo que cobrarán los trabajadores, es decir, un ingreso que base para todo empleado.

El salario mínimo se actualizó el año pasado en tres veces: 6.810 en junio, 7.560 en septiembre y 8.060 en enero último.

Si el gobierno logra imponer su posición, el mínimo se incrementaría en un 20 por ciento, como ocurrió para el sector estatal y pasaría a 9.672 pesos.

Y los gremios aceptarían esta cifra? Ellos piden un piso de 15.000 pesos pero…a qué juega el sindicalismo argentino con el presidente Mauricio Macri?

Jorge García

@jorgegarciaa

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