ÍNDICE SEMANAL de OPTIMISMO Económico y Político

El optimismo bajó durante esta semana. En el relevamiento del 19 al 23 de junio, el Índice Global de Optimismo Económico retrocedió 0,3 puntos y se ubicó en 33,2 puntos, mientras que el Índice Global de Optimismo Político lo hizo en una cantidad proporcionalmente mayor (1 punto) para ubicarse en 33,7 puntos.

Dos factores que influyeron en estos resultados posiblemente hayan sido el aumento en el precio de la nafta y la no re categorización del mercado bursátil argentino como “mercado emergente”.

El optimismo económico cayó a lo largo de esta semana. Las expectativas se ubicaron en 36,3 puntos (-0,2 puntos respecto al último sondeo), es decir una caída de 6,2 puntos comparación con la misma semana del año anterior.

Este incremento se debe a un empeoramiento en las proyecciones de la situación de empleo y precios (-0,2 y -0,3, respectivamente). Por otro lado, el subíndice de confianza económica llegó a 30,1 puntos (-0,4 puntos), como resultado de una baja en las percepciones de ingreso, precios y nivel de vida actuales (-0,5 puntos para las dos primeras y -0,6 puntos para la última). A su vez, el “efecto esperanza” (diferencia entre expectativas y confianza) creció (-0,7 puntos) para llegar a 6,3 puntos, variación que se explica por una caída proporcionalmente mayor en la confianza.

El optimismo político disminuyó durante esta semana. El subíndice de expectativas cayó (-0,8 puntos) y se ubicó en 34,1 puntos, motivado por considerable descenso en el subíndice de liderazgo del Presidente futuro (1,2 puntos) y por la capacidad futura del Gobierno Nacional (-0,8 puntos). Por otra parte, el subíndice de clima político tuvo un comportamiento similar pero una cantidad mayor que el de expectativas (-1,2 puntos), ubicándose en 33,4 puntos.

Los componentes que mayor variación tuvieron fueron la eficiencia del gasto actual (-3,5 puntos), la preocupación del Gobierno Nacional (-1,5 puntos) y la aprobación de gestión (-0,8 puntos).

El optimismo mostró un comportamiento diferente a nivel geográfico y conserva sus diferencias. El relevamiento en el ámbito porteño reflejó una suba de 0,8 puntos en el optimismo económico (motivado por una mejora en la proyección de los precios), y una caída de 0,4 puntos en el optimismo político.

En tanto, la medición en el Gran Buenos Aires también arrojó un aumento en ambos índices, siendo de 0,1 para el económico y de 0,4 para el político. A pesar de estos resultados, se verifica que la Ciudad de Buenos Aires continúa siendo más optimista que el Gran Buenos, en especial a nivel político.

El optimismo también se comportó distinto para los distintos niveles educativos. El optimismo económico cayó para el grupo de nivel educativo alto (-1,8 puntos), creció para el de nivel educativo bajo (+4,3 puntos) y se mantuvo sin variaciones para el de nivel educativo medio.

En tanto, el optimismo político aumentó para el grupo de nivel educativo bajo (+3,5 puntos) y disminuyó para los otros dos (-2,4 puntos para el grupo de educación media y -2,6 puntos para el de educación alta). Como resultado, las personas con educación baja se convirtieron en las más optimistas.

Por último, el optimismo se comportó parecido para los menores de 40 años y para los mayores. Para el grupo conformado por las personas menores de 40 años se observó una baja de 1,8 puntos en el optimismo político y una suba de 0,1 puntos en el optimismo económico. En tanto, las personas mayores a 40 años revelaron una suba de ambos índices, siendo de 2,6 para el económico y de 1,6 para el político. De esta manera, se sigue verificando que la gente mayor es más optimista que la más joven, es especial a nivel político.

Jun, 27-2017

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